Consejos para organizar tu propio ambiente de aprendizaje de idiomas

¿Te levantaste sin ganas de estudiar el subjuntivo y por el contrario quieres aprender a leer la carta astral? ¡Piérdete un poco! ¡Disfruta tu vida mientras aprendes! ¡Dale rienda suelta a tu mente! En este artículo te explicamos cómo propiciar un ambiente de aprendizaje de idiomas saludable y productivo.
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ESCRITO POR Babbel
Consejos para organizar tu propio ambiente de aprendizaje de idiomas

¿Qué es exactamente un ambiente de aprendizaje de idiomas?

La RAE define la palabra ambiente como ese conjunto de factores o elementos físicos, biológicos y socioculturales (así como la interacción de los mismos) que componen el entorno donde se desarrolla la vida del ser humano y de la sociedad. En Babbel somos conscientes de que este mismo concepto es aplicable al aprendizaje, es decir, a todos los posibles entornos en donde el aprendizaje puede tener lugar. La evolución de la tecnología y el constante desarrollo de la movilidad ha tenido un impacto en la manera en la que los seres humanos adquirimos nuevas habilidades y nuestra app es una prueba viviente de ello. Nuestros cursos son flexibles y fácilmente adaptables a diferentes sitios, culturas y contextos.

Para ayudarte a encontrar el mejor ambiente de aprendizaje para ti y guiarte en la manera como puedes aprender idiomas con Babbel, te presentamos 11 pasos para que puedas sacarle el mayor provecho al paradigma de enseñanza-aprendizaje a la hora de hacer tu plan para aprender cualquier idioma.

1. Define tus objetivos y planifica

Me no comprender”. ¿Te suena? Esta frase suele ser muy popular, y si la usas como turista durante tus vacaciones suena perfecta e incluso puede que sirva para romper el hielo en situaciones informales. Sin embargo, en una conversación telefónica de negocios o una entrevista de trabajo, decirla sería algo vergonzoso. El primer paso para definir tu ambiente de aprendizaje es clarificar tus objetivos: ¿Necesitas la lengua extranjera para el trabajo o para un viaje? ¿Para presumir? ¿Para hacer algo diferente o para pensar de forma diferente? Establece tu meta y hazte un plan (no es muy difícil, solo tienes que contestar algunas preguntas básicas):

  • ¿Qué idioma piensas aprender?
  •  ¿Cuánto tiempo puedes dedicar al aprendizaje de este nuevo idioma?
  • ¿Qué quieres aprender exactamente?
  • ¿Cuál es tu presupuesto?

Consejo: el plan es importante para comenzar, pero no dejes de lado la flexibilidad. También es positivo que no te sujetes al plan y consideres cambios a lo largo del camino. Aprende con las circunstancias y adapta el aprendizaje a tus objetivos, no tus objetivos al aprendizaje. Tu plan será el bastón en el que te apoyarás cuando las alas de la motivación se queden sin fuerzas. Úsalo cuando ya no sepas qué más hacer y cámbialo siempre que quieras.

2. No tengas prisa (si tienes tiempo)

Si no tienes nada que te obligue a aprender tu nueva lengua en un determinado lapso de tiempo, habla únicamente cuando realmente sientas el deseo de hacerlo. De lo contrario concéntrate en escuchar. Tarde o temprano te darás cuenta de lo fácil que será imitar esos extraños sonidos. Cuando una palabra nace dentro de ti sin presiones externas, es tuya para siempre. Anne trabajó en Babbel dirigiendo el departamento de Atención al cliente y siempre recordaba con alegría cómo, de modo totalmente inesperado, tras meses de solo escuchar, de repente habló chino en la bañera.

Consejo: no te pongas presiones innecesarias. Entre más ameno sea el ambiente de aprendizaje que escojas, mayor satisfacción tendrás con cada paso que des. ¡No te pierdas esta maravillosa sensación!

3. Recuerda que tu perfil de aprendizaje cambia continuamente

A menudo se habla de perfiles de aprendizaje auditivos, visuales, presenciales, etc. Es muy posible que, dependiendo del ambiente de aprendizaje que prefieras, tu perfil de aprendizaje se sienta más cómodo de una u otra manera. Hemos escuchado muchas veces que el perfil de aprendizaje cambia como tu humor.  Puede que en un momento dado te apetezca cerrar los ojos y simplemente escuchar. Y entonces es cuando realmente las imágenes y las letras saltarán en tu mente. También es posible que después de tus vacaciones quieras  hacerlo todo por tu cuenta: pronunciar frases, escribir o cantar. Así como otras veces simplemente querrás hacerlo todo al mismo tiempo.

Consejo: desarrolla un olfato para saber qué es lo que mejor funciona dependiendo del momento.

La evolución de la tecnología y el constante desarrollo de la movilidad ha tenido un impacto en la manera en la que los seres humanos adquirimos nuevas habilidades. Y nuestra app es una prueba viviente de ello.

4. Crea un ambiente que propicie el aprendizaje de cosas útiles

Las frases y las expresiones lingüísticas son uno de los aspectos más interesantes de cualquier lengua extranjera. Escoge desde el principio una tendencia idiomática que te resulte especialmente graciosa. Dale rienda suelta a tu imaginación y trata de imaginar gráficamente expresiones como laid back, down to earth, I’ve lost my mind. Los alemanes dicen: “tengo cumpleaños” o “soy 22 años viejo”, en lugar de “cumplo años” o “tengo 22 años”. ¡Pártete de risa, cuéntaselo a tus amigos! Estas diferencias te llevan a empatizar con la lengua, te enriquecen y te mantienen de buen humor para seguir aprendiendo.

Consejo: las traducciones literales normalmente no tienen sentido —pero son a menudo bastante divertidas—. ¡Diviértete mientras aprendes!

5. No pierdas tu esencia

No restrinjas tu aprendizaje a determinadas situaciones. ¿De qué hablas en tu lengua materna? ¿Qué te interesa? ¿Qué es lo que más te enfada? No olvides que es posible transmitir la esencia de tu ser a la manera en la que te comunicas en otros idiomas. Seguramente te será más fácil hablar de lo que más te gusta que de lo que no.

Consejo: comienza hablando de lo que más te gusta. Los temas de conversación ciertamente fijarán las bases de tus futuros ambientes de aprendizaje.

6. Deja un poquito de lado el móvil

Las tarjetas de vocabulario y el sistema de repaso de Babbel son fantásticos. Sin embargo, te recomendamos que de vez en cuando dejes la tecnología de lado e intentes recordar sin “ayudas” lo que has aprendido. Construye reglas mnemotécnicas en tu cabeza y tómate todo el tiempo que necesites. A veces esa palabrita que tanto te cuesta pronunciar está presente en las oraciones que leerás mientras lees a tu autor favorito.

Consejo: cuando tu cerebro logra reproducir algo por sí mismo y sin ayuda, la satisfacción de saber que has logrado grabar algo en tu mente será inmensa.

Los diferentes ambientes de aprendizaje

7. No te encierres en casa

Ese lugar al que llamamos hogar suele ser el ambiente más seguro y cómodo para cualquier ser humano. Sin embargo, si te sientas siempre en la misma silla y aprendes las mismas frases todo el tiempo, probablemente te perderás cuando tengas que repetirlas en una situación real. Para propiciar un ambiente de aprendizaje realista y conforme a las necesidades de tu día a día, intenta pedir tu plato favorito en tu nuevo idioma durante tus vacaciones. Nunca está de más que te prepares para esas situaciones donde realmente necesitarás hablar el idioma, como cuando vas en metro, no tienes billete y tienes que explicárselo al revisor.

Consejo: lleva contigo esa lengua extranjera a todas partes en tus pensamientos.

8. ¡Canta!

La gramática se aprende maravillosamente con canciones pop. Escoge una canción pegadiza en tu lengua extranjera. Escúchala y cántala, con o sin auriculares, en la ducha, en el coche y en la bici.

Consejo: piensa en los ambientes de aprendizaje como algo divertido

9. Escenifica tu propia inmersión lingüística

¿Estás aprendiendo francés? ¡Invéntate un día en francés! Escucha un pódcast o estación de radio francesa, ponte una peli francesa, cocina un plato francés, lee un periódico francés y busca las últimas palabras que has aprendido en google.fr. No te preocupes si no entiendes más que una mínima parte de todo. Pega notitas adhesivas con los nombres de todos los objetos y muebles de tu casa en francés…

Consejo: exacto, deja de lado las excusas de que nunca podrás ir a Francia y aprovéchate de la tecnología para crear un ambiente de aprendizaje local.

10. ¡Atrévete a cometer errores!

Nada te limitará más en el aprendizaje de una lengua extranjera que un temprano perfeccionismo. Una nueva expresión se convierte en tuya solo cuando la utilizas. Que la uses correctamente desde el principio no tiene ninguna importancia. Créenos, cometer errores es de las mejores herramientas del aprendizaje. Solo tienes que confiar en ti a la hora de cometerlos.

Consejo: si te resultase difícil, recuerda lo mucho que cualquier nativo aprecia un acento fuerte, lo enternecedor que suena cualquier tipo de pronunciación incorrecta y las ventajas de hablar cualquier idioma a pesar de los errores. ¿Cómo te sientes cuando tu amiga francesa habla castellano con acento y a veces con errores?

¡Ten el valor de hacer todo mal y escribe, canta o empieza a chapurrear aunque sean cosas sin sentido!

11. No te rindas

Aprender una nueva lengua a veces parece una tortura para el ego. Posiblemente habrás vivido alguna de esas situaciones:

  • ¡Qué rápido se olvida todo!
  • ¡Otra vez has pasado varios días sin hacer nada!
  • ¡Te habías alegrado tanto de lo que ya sabías, y ahora resulta que no entiendes ni papa! 

Todo esto es parte del proceso e independientemente del ambiente de aprendizaje que elijas: ¡así debe ser! No te dejes vencer. Laméntate, patalea, maldice, pero no pares de aprender. Volverás a reírte, a parlotear y a desbordar alegría.

Todo nuevo idioma representa un nuevo mundo.
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