¿Cómo preparar un mate? La receta perfecta según la región

Si me preguntás desde hace cuánto que tomo mate, no te voy a poder responder. El mate para un argentino, un uruguayo, un paraguayo o un boliviano es casi una necesidad básica. Una vez hice un largo viaje al exterior y no llevé el mate. ¡Me faltaba algo! No hay infusión que lo reemplace. Las mañanas no son las mismas sin mate.
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ESCRITO POR Gretel Müller
¿Cómo preparar un mate?  La receta perfecta según la región

Algo que intriga mucho a los extranjeros que vienen a visitar nuestro país es entender dónde o cuándo solemos tomar mate. ¡En todos lados donde podamos! Tomamos mate en el auto, en la oficina, en la playa, en la montaña, en las plazas, en la facultad, en fin, donde sea que podamos conseguir un poquito de agua caliente. Lo que sí es extraño es que, a diferencia de otras infusiones como el té o el café, los argentinos no tomamos mate en los bares o confiterías. No es una bebida que se venda, si la llegan a encontrar en algunos menús es exclusivamente para turistas.

El mate, una infusión ritual entre amigos

Pocas veces el mate se toma en soledad. Admito que estoy tomando mate en soledad en este mismo momento al escribir la nota y también lo he hecho en las noches de arduo estudio de mi carrera, pero la realidad es que el mate, además de ser una bebida, es un ritual entre pares. Ahora ya no se usa tanto, pero antes incluso había un lenguaje propio entre cebada y cebada.

Cuando una prepara el mate se convierte en la cebadora, nadie ni por casualidad se va a atrever a agarrar el termo o la pava y cebarse un mate, vos sos la única con ese derecho. Te convertís en la responsable, todos van a halagar o a criticar tu mate. “Está un poco frío”, “¿Un poco cortito, no?”, “Ay tiene espuma y todo, qué rico”, podés recibir todo tipo de comentarios, pero será tu responsabilidad hasta que el agua se termine. También deberás saber que hay una ronda que respetar y eso ES REGLA DE ORO. No podrás tomar dos mates seguidos, eso es trampa, tampoco podrás darle el mate a cualquiera que te lo pida, deberá esperar su turno pacientemente. Cuando alguien te diga “Gracias”, no solo significa que te está agradeciendo por tan rico mate, sino que ya no quiere tomar más y se sale de la ronda.

Así que deberás saber que cuando hacés un mate, al menos en Argentina, tenés responsabilidad sobre todo el grupo. También vas a escuchar muy seguido, que cuando decimos “Che, tomemos unos mates”, esto no solo significa “tomar unos mates”, sino mucho más, significa confianza, amistad y una larga charla.

Ahora si querés preparar un mate con tus propias manos, acá te paso la receta

La yerba mate

Ingredientes

  • Yerba.
  • Agua.
  • Termo o pava.
  • Mate (el recipiente).
  • Bombilla de mate.
  • Azúcar, yuyitos, cáscaras cítricas (a elección).   

Paso a paso

  1. Poné a calentar el agua. ¡No tiene que hervir porque sino te “lava” el mate! ¿No sabés qué significa lavar el mate, no? Es cuando la yerba (por la temperatura del agua o por el uso) pierde su sabor y el mate solo parece agua caliente en bombilla.
  2. Mientras se calienta el agua, tomá el mate (recipiente) y con una cucharita ponele yerba hasta las ¾ partes. Tapalo con una mano y agitalo para sacarle el polvo. Vas a ver que la palma de la mano te queda llena de polvo verde, eso es el excedente y lo hace aún más amargo.
  3. A la yerba que te quedó en el recipiente inclinala un poco hacia un costado y en la parte que menos yerba queda ponele un cachito de agua tibia o fría, esto evita que se queme la yerba.
  4. Una vez que se absorba este agua, tomás la bombilla, le tapas la punta con el dedo gordo y la clavás en la parte húmeda como si fuese una cuchara.
  5. Ahora, antes de cebar el primer mate le podés agregar azúcar, yuyos o cascaritas cítricas en la parte húmeda y servir el agua de la parte de la bombilla, un chorrito que no llegue a tapar toda la superficie. El primer mate, se escupe, seguro está un poco frío y muuuy amargo. El segundo se toma. Es costumbre que el primer mate lo toma el cebador y el segundo es el que empieza la ronda.

Decime qué le ponés al mate y te diré de dónde sos…

Otra cosa que no es regla, pero sí costumbre, es agregarle yuyitos, azúcar, miel y otras especias al mate. Esto no quiere decir que un “porteño” (alguien oriundo de Buenos Aires) no pueda tomar mate con cascaritas de naranja o con miel, puede tomarlo como quiera, pero es una costumbre que viene de otras regiones del país.

Mate con miel: es muy característico de Santiago del Estero, es una excelente opción para evitar la ingesta de azúcar procesada.

Mate con cedrón, manzanilla: estos yuyitos son más característicos en el norte de Argentina. Suelen ser digestivos y hacer que el mate no te caiga tan pesado o te dé acidez.

Mate con “burrito”, cedrón, menta, peperina o cascarita de naranja: es más característico del centro del país. También es digestivo.

Mate de leche: a las únicas personas que vi tomar este mate es a las mayores. Dicen que es muy beneficioso, pero la verdad no me le animé.

Mate con azúcar: el mate con azúcar es muy común en la zona de Buenos Aires, aunque suele tomarse también en todo el país. Los tomadores de mate más fundamentalistas no suelen ser fans de este agregado, pero ¿quién es quién para juzgar?

Mate frío con agua o con jugo: le decimos “tereré”, es muy característico de la zona del litoral, de la frontera con el Paraguay, del norte y del Paraguay mismo. Para el verano y el calor no hay mejor receta que un traguito de tereré bien helado. Se puede hacer con agua fría, con jugo artificial, con limonada, incluso lo llegué a tomar con gaseosa de guaraná. ¡Si quieren probar la felicidad a traguitos, deben probarlo!

Mate amargo: es el más clásico y el más común en la parte del sur de Argentina. Así es, el frío nos condiciona a tomarlo bien caliente en la Patagonia Argentina.

Bueno, después de leer esta nota ya estás listo o lista para probar y preparar el mate que te guste. ¿Cómo lo vas a tomar?

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